jueves, 20 de septiembre de 2007

¡¡Cumplimos 10 años!!


El viernes 7 de septiembre de 2007 todos los que diariamente hacemos el Hoy Día... festejamos los 10 años de vida de este medio gráfico que lanzó su primer ejemplar a la calle un 9 de septiembre de 1997. ¡¡Mirá que bien la pasamos!!

miércoles, 19 de septiembre de 2007

“Promovemos el no pago de la deuda externa contraída ilegítimamente”


por Sol Rodríguez Maiztegui

Muy poco se sabe sobre la deuda externa (e interna) de la Argentina. Y si bien su existencia es un hecho, muchas veces la temática sólo es investigada por unos pocos “entendidos” como si las consecuencias de ser uno de los países más endeudados del mundo no tuviesen serias repercusiones en la vida diaria de todas las personas que habitan este suelo. “El camino es investigar para conocer. Conociendo descubrimos las responsabilidades. Juzgando a los responsables llegaremos a la verdad que nos hace libres”, destacó el pastor luterano, Juan Pedro Schaad, miembro de la Federación Luterana Mundial que desde hace tiempo, a través de su programa de incidencia sobre la deuda externa ilegítima, viene trabajando con el propósito de “concienciar y capacitar” a todos los interesados sobre la ilegitimidad de las deudas contraídas por muchos países a nivel nacional, regional e internacional. “Hablar de ilegitimidad no implica hablar del no pago de la deuda”, agregó Schaad quien a lo largo de la entrevista que mantuvo con Hoy Día Córdoba dejó en claro que desde la iglesia que integra no buscan ser los embanderados del no pago de la deuda “sino que promovemos el no pago de aquella deuda que consideramos ilegítima porque ha sido contraída a través de grandes pactos usureros o violando leyes”.

Hoy Día Córdoba: ¿A través de qué herramientas se promueve la “judicialización de la deuda externa”?

Juan Pedro Shaad: A través de la investigación, de la preocupación de los pueblos por el tema. La deuda externa es la sumatoria de una cantidad de préstamos que solicitan los países con diferentes finalidades. Como tal, hay reglas establecidas que regulan estos pactos de pedido y devolución. Y hay también toda una instancia de arbitraje que, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la ejerce el Fondo Monetario Internacional (FMI). En un principio el FMI actuó como representante de los países que tras la guerra habían quedado muy endeudados, pero con el correr de los años se ha transformado en el defensor de los acreedores. Nosotros no decimos que no hay que pagar porque sí. Sino que hay que investigar, hay que ver donde hay fallas de procedimiento. Por ejemplo, Miguel Ángel Espeche Gil fue quien sostuvo la teoría comprobable de que la deuda externa argentina está pagada 2,4 veces por la violación de una sola de las normas internacionales que dice que no se pueden aumentar unilateralmente los intereses de ningún crédito. Ello quiere decir que no te puedo prestar hoy 1.000 pesos y luego cobrarte quince veces más de lo pactado sólo porque observo que te ha ido un poco mejor. Esto es todo un hecho aquí en la Argentina. Desde el 85´ hasta mediados del 90´ los intereses se han aumentado unilateralmente. Por ejemplo, el megacanje llegó hasta el 24 por ciento. Entonces obviamente que hay infracciones cometidas por ambas partes (acreedores y deudores) y dichas infracciones deben ser sometidas al ojo de la Justicia. Otra irregularidad que se da en Argentina es que las solicitudes de los préstamos internacionales deben pasar por el Parlamento. Por lo menos, así lo establece la Constitución. ¿Alguna vez ha visto que alguna de dichas solicitudes pasara por el Congreso? Nunca. Aquí todo pasa por el Ministro de Economía, el Presidente, algún que otro ministro y se aprueba a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia. Esas son violaciones.

HDC: ¿Quiénes son los grandes responsables de que esto suceda?

JPS: Parte de la responsabilidad la tiene nuestro país y los funcionarios que permiten estos pactos usureros, o que miran al costado o que se dejan “reconocer” por su “buen trabajo”. Pero, es muy difícil demostrar lo que se sospecha: la existencia de grandes coimas. Demostrar hechos de corrupción es sumamente complejo por ello hay que tener en cuenta las desprolijidades de procedimiento que ya existen y en muchos casos son muy evidentes. Como por ejemplo el aumento unilateral. No se debería conceder un préstamo si no es para el bien del país. La deuda odiosa (como también se le puede llamar a la ilegítima) tiene que ver por ejemplo con una deuda que se contrajo durante la dictadura donde la amplia mayoría de los fondos se pidieron para armar el ejército y luchar contra el pueblo, contra la subversión. Más allá de que uno esté o no de acuerdo con eso, ello no está permitido. El Banco Mundial no puede dar plata para eso tiene que dar plata para proyectos sobre el desarrollo de micro emprendimientos, del campo, de las cooperativas. Entonces toda la deuda que se genera en la Argentina a partir del 76 se triplica durante la Dictadura y se forma un colchón muy grande.

HDC: ¿Qué sucede actualmente con el crecimiento de ese “colchón”?

JPS: Es un círculo vicioso. Debemos pedir prestado para que supuestamente disminuya ese colchón que en definitiva sigue aumentando. Cuánto más nos endeudemos, más dinero tendremos que pedir para poder cumplir con el pago de los intereses de la deuda ya contraída. Esto es absolutamente obsceno. Nos seguimos endeudando porque la balanza comercial no nos alcanza para pagar. En este sentido, hay que tener que cuenta que legalmente existe otra prohibición que establece que no se puede pedir plata para financiar intereses. Sin embargo, aquí se hace.

HDC: ¿De qué manera esta situación repercute a la hora de negociar con los acreedores?

JPS: Terminamos siendo esclavos. No tenemos autonomía, no somos libres. Yo siempre comparo Argentina con el Gobierno de Julio Chávez (más allá de que a uno le guste o no) el gobierno de Venezuela puede negociar porque tiene petróleo, no lo rifó. Y el señor (George) Bush se deja decir un montón de cosas por Chávez porque recibe todo el petróleo que quiere pudiendo así guardar el propio. El 75 por ciento de la exportación del petróleo de Venezuela va a parar a los Estados Unidos lo que ideológicamente no cierra.

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RECUADRO 1

Condonación

Por otro lado, el pastor Juan Pedro Schaad recordó que durante el Gobierno del General Perón la Argentina no debía “absolutamente nada” es más “los europeos nos debían a nosotros y nunca pagaron porque apelaron a una norma que dice que si un pueblo no está en condiciones de pagar y sus necesidades elementales no están satisfechas quedan liberados inmediatamente del pago y bueno. En la Argentina hace rato que tenemos problemas serios en el campo laboral, educativo, de la salud, de la alimentación. Pero esto ya no rige más, obviamente los políticos están al servicio de los grandes acreedores”, agregó el religioso. Asimismo, Schaad recordó estar en contra de la condonación de la deuda, “estamos a favor de la cancelación de la deuda que es lo que hizo el gobierno de Noruega con seis países. Lo segundo sería devolver la plata. Hay que resarcir cuando uno se da cuenta que ha estafado. Las deudas se pagan y las estafas deben ser restituidas”.

RECUADRO 2:

Nuevo tribunal

“Queremos que el tema se instale en las grandes ciudades y que los pueblos lo aborden e investiguen. En este momento estamos pensando en crear un nuevo tribunal internacional porque la Corte Suprema de la Haya no sirve para dirimir estos problemas. Tampoco sirve el FMI porque está totalmente del lado de los prestamistas”, explicó Schaad. Por otro lado, el pastor dijo que en nuestro país existen alrededor de 400 contratos de préstamos de financiación. En este sentido denució al Citibank, entidad que antes de la crisis del 2001 “sacó rápidamente una legislación en la cual el Citibank Buenos Aires se declaró e independiente de los Estados Unidos. Entonces, jurídicamente quedó cubierto. Pero recordemos que el Citibank fue uno de los grandes prestamistas y entonces a los juicios hay que hacérselos al Citibank de Buenos Aires ¡que chiste! ¿Con que van a pagarlos si al dinero ya se lo han llevado?”. Para más información ingresar al portar http://www.deudailegitima.org/.

Deuda externa: “pagamos por hora U$D 1.000.000 sólo en intereses”


Por Sol Rodríguez Maiztegui

Según la Constitución de nuestro país el Congreso de la Nación es el encargado de gestionar los préstamos y negociar posibles ajustes de intereses. Ni durante los gobiernos de facto, ni en las sucesivas democracias se ha respetado este mecanismo ya que absolutamente todos los préstamos fueron “negociados” por el Poder Ejecutivo a través de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). Por ello, muchos aseguran que la deuda externa argentina es ilegítima e injusta ya que en general son los jenuflexos políticos de turno los que se subordinan a las presiones usureras de los acreedores resignando así la posibilidad de generar verdaderas políticas públicas que respondan a las necesidades y demandas de la población.

La semana pasada se llevaron a cabo en nuestra ciudad las segundas jornadas sobre los aspectos jurídicos de la deuda externa. En la ocasión, el economista Héctor Giuliano, analizó los aspectos financieros del problema de la deuda externa argentina detallando así su naturaleza y alcances. Hoy Día Córdoba dialogó con el especialista quien aseguró que la deuda está ligada “íntimamente” a una crisis político-institucional. Es decir, “ligada a la perversidad del sistema de toma de decisiones que lleva a estas operatorias fundamentalmente por el compromiso que tiene la clase política con el mantenimiento del sistema de la deuda”.

Hoy Día Córdoba: ¿Frente a qué tipo de problema nos encontramos cuando hablamos de deuda?

Héctor Giuliano: Primero y principal hay que saber que la deuda es un condicionante absoluto de las finanzas públicas y de la economía del país. En segundo lugar hay que tener en cuenta que la deuda es un sistema. No llegamos al problema de la deuda por accidente. La deuda es un proceso, un sistema y además una constante en el mundo y en nuestro país. Y aquí viene la tercera y más importante observación: cunado hablamos de usura le damos un contenido ético a esa palabra por el concepto clásico de intereses excesivos, abusivos. Pero yo entiendo que operativamente la usura tiene una característica central: existe usura toda vez que el deudor esté condenado a ser deudor eternamente. El verdadero objetivo del usurero es que el deudor nunca deje de serlo. Que nunca le cancele la deuda. Y cuando esa trampa se aplica a las finanzas del Estado, toda la población queda sujeta y rehén a un pago permanente de servicios. No se pueden pagar siquiera los intereses y consecuentemente nunca se puede descontar el capital. Lo que acá está en juego es si la deuda se incorpora como un rubro permanente en el gasto público, si se institucionaliza. Es el Estado quien debe elegir si reorganiza la economía para el crecimiento o si la reorganiza para el pago permanente de la deuda.

HDC: Sin embargo, es evidente que en el país existe una política de Estado de endeudamiento…

HG: Existe una política de endeudamiento que no se declara pero que se continúa a través del gobierno de turno. Lo que se cuestiona es la política de Estado de endeudamiento público sin capacidad de repago. ¿Qué hacemos frente a un Estado que se endeudó y se sigue endeudando sin capacidad de pago de sus obligaciones? Según cifras oficiales, emitidas por el Ministerio de Economía al 31 de diciembre de 2006, Argentina tiene una deuda pública de 163.000 millones de dólares. Exactamente, 137.000 millones de dólares de lo que se llama deuda performing, es decir deuda que se estaba cumpliendo, y 25.000 millones de dólares de los bonos que no entraron en el megacanje de junio de 2005. Estas cifras son incompletas ya que como todos los gobiernos, se escamotean cifras que son de vital importancia. Frente a esta deuda de 163.000 millones de dólares, nos vencen por capital aproximadamente unos 15.000 millones de dólares por año. La cifra para este año en curso es de 17.500 millones. Salvo excepciones, la totalidad de los vencimientos no se pagan sino que se renuevan. Pateamos para adelante, bicicleteamos nuestra deuda para diferirla nuevamente. Con un detalle la deuda que se recicla, se renueva siempre a una tasa más cara. Entonces, por un lado tenemos los vencimientos del capital. Pero algo mucho más grave que eso son los vencimientos por intereses. A la Argentina le caen intereses devengados por año del orden de los 8.000 a los 8.500 millones de dólares. Esto es igual a 22,23 millones de dólares por día, casi un millón de dólares por hora. El pueblo argentino le está pagando a la usura a través de políticas públicas que no se implementan.

HDC: ¿Por qué entonces los indicadores económicos de la Argentina no son tan desalentadores?

HG: Porque si bien los indicadores económicos dan muy bien no sucede lo mismo con los financieros. Y los tiempos de las finanzas son más rápidos que los de la economía. Entonces el peligro cierto del ahogo financiero se cierne sobre la Argentina antes de que pueda consolidar su recuperación económica. Cabe destacar que la deuda hoy en día está aumentando a un ritmo de 10.000 millones de dólares por año. Oh! casualidad, es el mismo ritmo de aumento que hubo en la década del 90´. Este aumento se da de forma inercial aún cuando la Argentina no adquiera más deuda. Conclusión: el stock de deuda del Estado hoy en la Argentina no baja de 180.000 millones de dólares, sin contar la deuda pública consolidada de las provincias, los municipios, en Banco Central y los fondos fiduciarios.

RECUADRO 1

Círculo vicioso

La percepción internacional “no es para nada alentadora” dijo Giuliano quien explicó que “estamos pagando tasas de intereses muy cercanas a los que el país tenía que pagar inmediatamente antes de la crisis del 2001 cuando estaba por entrar en default”. Asimismo, el especialista indicó que “Argentina se encuentra en una virtual cesación de pago. En una situación pre-concursal ya que depende de una renovación permanente de sus obligaciones. Por eso digo que estamos en un círculo vicioso ya que tenemos un altísimo stock de deuda que no vamos a poder pagar nunca tal como están planteadas las cosas. Esto es lo que llamo la lógica del perfecto círculo vicioso de la usura, porque no se puede salir”, puntualizó.

RECUADRO 2

¿Convivir o confrontar?

Asimismo, Héctor Giuliano aseguró que si algún gobernante decide confrontar con el tema de la deuda tendría tres ejes de discusión. La ilegitimidad de la deuda: “Argentina tiene causas iniciadas con respecto a la ilegitimidad y a la ilegalidad de la deuda”. La insolvencia: “cuando no está demostrada la capacidad de pago. En el país debiera hacerse un censo de acreedores, iniciativa a la que en el año 2003 los mismos acreedores se opusieron”. Y la co responsabilidad: “no se puede hablar de responsabilidad sin hablar de la responsabilidad primaria de los funcionarios intervinientes”. En definitiva, el dilema consiste en resolver si “convivimos con la deuda o si confrontamos el problema”, concluyó el especialista.